Migrando de Wordpress a Jekyll

Nunca he sido fan de Wordpress. Lo he usado como el motor de mi blog varias veces, por conveniencia y siempre he acabado cambiando a cualquier otra cosa. “Cualquier otra cosa” en mi caso ha sido Hugo y Kirby. He probado Ghost por encima pero como tiene unos requerimientos de servidor muy específicos, usarlo implicaba cambiar de alojamiento. El problema que siempre tuve con los generadores de sitios estáticos era lo inconveniente de tener que estar generando las páginas estáticas en local y subirlas al alojamiento. Lo que no había probado hasta ahora es a usar Github para alojar el código y generarlo usando Github Pages y Jekyll. Me ha sorprendido lo fácil que es y lo divertido que es montarlo y toquetearlo. Pude coger una plantilla, cambiar el CSS, y añadir una funcionalidad de galería de fotos de otro sitio. Y con lo poco que sé de HTML más ChatGPT / Deepseek / Claude, he podido incluir un visor de fotos y más tonterías. También, me ha servido para jugar con Working Copy en iOS, y a usar Obsidian tanto en escritorio como en iOS para editar los posts.

Lo único que me da que pensar es que justo en este momento, la conversación va hacia alojar nuestras páginas en servidores europeos, pero fuera de eso, he aprendido muchas cosas.

En fin, que este blog es más casi un patio de recreo para hacer cosas como estas que escribir, ya lo tengo más que asumido.

Arroz blanco perfecto

Siempre le he puesto ojitos a las arroceras eléctricas, aparte de que son preciosas, son uno de esos aparatos que inspiran. El otro día Alberto compartió en su Tumblr un artículo que había leído en abril y me recordó por qué me gustan tanto. Solo hacen una cosa, pero la hacen a la perfección. El motivo por el que nunca he comprado una es que ocupan bastante espacio y no como tanto arroz blanco como para justificar perder ese espacio en mi encimera o tener otro cacharro pululando por ahí. Y aunque ahora como mucho más arroz que antes, suelen dos o tres veces por semana como mucho.

Para más inri, hace poco me enseñaron una forma de hacer arroz blanco que me parece ideal. Es fácil y práctica, no hay que andar calculando proporciones, y sale perfecto siempre. En casa la usamos con arroz bomba o sushi, funciona bien con ambas. 

A lo mejor mucha gente conoce esta técnica, pero como yo no la había escuchado hasta hace nada, la pongo aquí:

  1. Se limpia el arroz en el cazo en que lo vayas a cocinar.
  2. Se llena el cazo de agua de forma que haya media yema del dedo anular cubriendo el arroz. Si tienes unas manos minúsculas o gigantes tenlo en cuenta, pero el método es bastante tolerante ante la imprecisión. 
  3. Se pone el cazo en el fuego fuerte.
  4. Cuando entra en ebullición, se tapa el cazo y se baja el fuego (en mi vitro, lo pongo al 2). Se deja 20 minutos.
  5. Cuando pasan los 20 minutos, se apaga el fuego y se deja así otros 10 minutos y listo.

La Unión Europea al streaming musical: «Se vienen cositas»

En un giro inesperado de acontecimientos, la Unión Europea ha asomado la patita. The Verge se ha hecho eco de una resolución, aprobada en el Parlamento Europeo con 532 votos a favor, 61 en contra y 33 abstenciones, y que hace un llamamiento para que el negocio del streaming sea justo, sostenible y promulgue la diversidad. Tardará en llegar legislación relacionada con esto, y habrá que ver cuán profundo será el alcance, pero es una buena noticia.

Por otro lado, sigue el análisis de las consecuencias del cambio en la forma de reparto de beneficios de Spotify. Enlazo de nuevo a Damon Krusowski. A Pyramid of Inequality:

The pyramid of music streaming just gets more and more exaggerated – last week, striking figures were released by entertainment data company Luminate (formerly SoundScan) detailing 2023’s stats. Out of 184 million total tracks on streaming platforms, nearly 25% – 45.6 million – were not played at all. Another 61% – 113 million tracks – were streamed 1,000 times or fewer. Which means Spotify’s new royalty scheme for 2024 – which won’t account to tracks under 1,000 annual streams – leaves roughly 86% of all recordings demonetized.

Esto reafirma las cifras que publicó MusicRadar.

El nuevo reparto de beneficios de Spotify, otro desplante a los artistas

En 2021 publiqué un artículo sobre el modelo de negocio de Spotify. Estaba habiendo bastante revuelo online (e incluso alguna pequeña protesta frente a sus oficinas en varios lugares del mundo) por el poco dinero que los artistas percibían del servicio. Cito: Sólo veo dos opciones para que los artistas perciban más dinero. La primera es que suba más la recaudación, cobrando subscripciones más altas o subiendo mucho el número de oyentes que pagan. […] Es cuestión de tiempo que el sector entre en su etapa de madurez, las empresas de streaming consoliden sus cuentas y comiencen a generar ganancias. […] La segunda opción para que los artistas cobren más es, obviamente, que tengan mejores acuerdos con sus intermediarios, en los casos en que éste sea realmente el problema. El año pasado, la compañía tuvo que sanear sus cuentas, no por el esperado «momento de madurez» que comentaba, si no por una crisis económica internacional que ha afectado gravemente a toda la industria tecnológica que tira de financiación para seguir operando y expandiéndose, como es el caso. La primera medida fue subir los precios, $1 en el caso de las cuentas individuales y $2 en el de las cuentas familiares. Posteriormente despidieron al 17% de la plantilla. Además, están cambiando su estrategia en torno a los podcasts, y aunque no se ha dicho abiertamente, el rumor en el sector es que apunta a una reducción de inversión. no renovarán dos de sus podcasts más reputados. Queda por ver si renovarán el contrato con Joe Rogan, que según The New York Times, ascendía al menos a 200 millones de dólares. Lo que no esperábamos en medio de todo esto, es que anunciaran una nueva forma de distribuir ganancias entre los artistas: The Issue: Payments Lost in the System Today, Spotify hosts well over 100 million tracks. Tens of millions of... Leer más →