Otro desplante a los artistas por parte de Spotify
Una medida totalmente injusta que beneficia, sorpresa, a las grandes discográficas
En 2021 publiqué un artículo sobre el modelo de negocio de Spotify. Estaba habiendo bastante revuelo online (e incluso alguna pequeña protesta frente a sus oficinas en varios lugares del mundo) por el poco dinero que los artistas percibían del servicio. Cito:
Sólo veo dos opciones para que los artistas perciban más dinero. La primera es que suba más la recaudación, cobrando subscripciones más altas o subiendo mucho el número de oyentes que pagan. […] Es cuestión de tiempo que el sector entre en su etapa de madurez, las empresas de streaming consoliden sus cuentas y comiencen a generar ganancias. […] La segunda opción para que los artistas cobren más es, obviamente, que tengan mejores acuerdos con sus intermediarios, en los casos en que éste sea realmente el problema.
El año pasado, la compañía tuvo que sanear sus cuentas, no por el esperado «momento de madurez» que comentaba, si no por una crisis económica internacional que ha afectado gravemente a toda la industria tecnológica que tira de financiación para seguir operando y expandiéndose, como es el caso.
La primera medida fue subir los precios, $1 en el caso de las cuentas individuales y $2 en el de las cuentas familiares. Posteriormente despidieron al 17% de la plantilla. Además, están cambiando su estrategia en torno a los podcasts, y aunque no se ha dicho abiertamente, el rumor en el sector es que apunta a una reducción de inversión. no renovarán dos de sus podcasts más reputados. Queda por ver si renovarán el contrato con Joe Rogan, que según The New York Times, ascendía al menos a 200 millones de dólares.
Lo que no esperábamos en medio de todo esto, es que anunciaran una nueva forma de distribuir ganancias entre los artistas:
The Issue: Payments Lost in the System Today, Spotify...
Cosas que me han gustado en 2022
Una selección de las películas, discos, y cosas en general que me han alegrado el año

Inspirado por este post de Ari, voy a enumerar unas cuantas cosas que me gustaron de este año. Muchas son de otros años pero yo las he disfrutado en 2022. Sin ningún orden específico.
- La Peor Persona del Mundo, Otra Ronda y Aftersun. Maravillosas las tres.
- Miga. Si el primer año con ella fue complicado de gestionar, en 2022 se ha convertido en unos de mis pilares emocionales. Los animales son lo mejor, y los perros particularmente.
- Charli XCX. Fuimos a verla en verano conociendo solo algunos temas sueltos, y se convirtió en una obsesión. Es increíble la cantidad de temazos que tiene.
- Los conciertos de Drexler y Silvia Pérez Cruz con Javier Colina en el Teatro Apollo. Bon Iver en el Wizink – nunca pensé que un concierto en un sitio así pudiera sonar tan increíble. Sean Nicholas Savage en la Clamores.
- El panettone de Pancracio (otro año más).
- Casa Manteca en Cádiz. Es un clásico y un poco atracción turística, pero me encanta el ambiente, el producto, y ver cómo gestionan esa barra.
- I Feel Alive de TOPS, Pompeii de Cate le Bon, Once Twice Melody de Beach House, En Lo Que Llega La Primavera de Alex Ferreira. Something to Lose de Better Person, y cualquiera de Paco Moreno.
- Zelda Breath of the Wild. Me ha costado años pillarle el punto, pero al final me encantó y lo completé.
- Las fotografías de Bego Antón.
- No Siento Nada de Liv Strömquist (imprescindible lectura).
- Heirloom Rustic Ales en Tulsa (USA). Una cervecería fantástica y un bar que es un punto de encuentro de la mejor gente de la zona.
Descentralización y estándares
Nostalgia e idealismo vuelven a impregnar las redes
Bastian Allgeier, creador de Kirby, un CMS basado en archivos de texto plano que ahora mismo es las tripas de mi página web, escribe en su blog sobre cómo la tendencia actual de irse a Mastodon está generando nuevas oportunidades y el peso que todo esto que está ocurriendo podría tener en el futuro cercano:
The network effect has always been the biggest obstacle for this revolution and now we get a glimpse of it. The more people join the Fediverse, the more useful it will become. This can already be seen in the last weeks since the Twitter exodus started.
Folks work on smaller, simpler alternatives to Mastodon instances, on new clients, on new tools and services. New servers sprout like mushrooms. The space is currently buzzing with excitement. Those who see the potential of it invest their passion and their time.
[…]
The network effect changes everything. It creates substance and opportunities.
Those opportunities of course come with risks. We will see spam and bots, attacks and blatant attempts to exploit this space. We will see the same shit that we’ve seen so many times before. There will be very dark parts of the Fediverse. There will be issues we cannot even imagine yet.
But there’s one major difference to all the problem’s we’ve witnessed with social media so far. It will stay an open space that we can co-design. Even though Eugen Rochko now seems to be a super nice guy, he has all the freedom to abandon Mastodon, make some bad decisions or to do a hard right turn and follow Elon. It doesn’t matter. Always remember that Mastodon is just one door. You no longer like this door? Open another one. Mastodon is not THE platform.
The Fediverse will grow...
52 canciones
Lo increíble que es el trabajo creativo en un equipo engrasado
Cuando trabajaba en Zinkia, hicimos una temporada de Pocoyó cuya idea inicial es que fuera una especie de curso de idiomas. Ya hablé de esto en un post de 2012, esto es lo que escribí:
Let’s Go Pocoyo! (2009), que en principio era un curso de inglés, fue concebido para verlo en su idioma original en cualquier lado, y estaba pensado para que los niños se fueran quedando con vocabulario. Los guiones, más sencillos que los de la serie normal, se crearon en torno a áreas de aprendizaje y grupos de palabras. Pero había dos grandes novedades. En medio de los episodios habría dos departamentos, distintos visualmente, que servirían para reforzar el aprendizaje. La otra novedad sería que al final de cada episodio habría una canción cantada, que tendría una letra que explicaría en la medida de lo posible, y repetiría, las palabras importantes del episodio. Unos meses antes habíamos hecho un piloto dirigido por Giuseppe. El piloto de LGP era hilarante, sobre todo la canción final, que encantó a todo el mundo, así que ahora era el momento de llevarlo a producción en serio.
El reto estaba servido, teníamos que hacer 52 canciones distintas, con letra, para Let’s Go Pocoyo!. Cada canción iría sobre una cosa. Habría canciones sobre el reciclaje, sobre los objetos que hay en un salón, sobre los supermercados, el desayuno… Nos juntábamos cada viernes, yo con la guitarra o el bajo y Dani con el teclado, y nos poníamos a improvisar cosas a ver qué salía. Después comentábamos con Giu para ver si le encajaba la idea de la canción con el planteamiento visual que aplicarían al videoclip que iría con la música, y listo. Trabajábamos codo con...
Un año con Miga
Tarda en llegar, y al final...

Tal día como hoy, hace un año, conducía desde Morata de Tajuña hasta mi casa con una perrita de 6 meses que acababa de adoptar. Miga dio el pistoletazo de salida de esta nueva etapa vomitando en el coche. Como representación gráfica de los meses que estaban por venir, no podía haber sido más acertada. Juntos, hemos pasado un año que parece una vida. Miga marcó el comienzo de la segunda mitad de un largo viaje de retorno a casa que empezó en la navidad previa a la pandemia, y que está acabando ahora en 2022. Como a casi todo el mundo, la pandemia supuso un reset brutal, que además en mi caso sucedió al poco de comenzar una nueva etapa en mi vida, así para mí el hipotético fin de la pandemia parecía más reencontrarme conmigo mismo que volver a una normalidad pasada que ya no existe.
Miga era (y sigue siendo) una perrita con un aspecto adorable, despeluchada, orejas caídas y mirada tierna muy expresiva. Los primeros días en casa estaba súper tranquila, pensaba que me había tocado la lotería, pero en seguida comenzó el proceso real de adaptación. Miga es muy ansiosa y eso lo dificulta todo mucho. En la calle temblaba de miedo, en casa apenas se relajaba y necesitaba tenerla controlada en todo momento para que no lo destruyera todo (que lo intentó). Dejarla sola era un drama, lloraba y ladraba, y con la ansiedad se amplificaba su impulso destructor, así que lo evité a toda costa los primeros meses. Si venía alguien se ponía muy nerviosa, quería jugar todo el rato hasta el punto de que era molesta, pero también, se hacía pis varias veces. La sensación era de...
El monopolio que cambió el porno
Cómo una empresa canadiense conquistó la pornografía online y lo cambió todo para siempre
Este artículo se publicó primero en la publicación para adultos Zerospaces, fundada por Stoya, en mayo de 2021. El sitio ha dejado de estar online.
De la distribución a la emisión al streaming
En junio de 1990 comenzó a emitir en España el primer canal de televisión privado. Canal+, fundado en Francia, era un proyecto muy ambicioso que, comparado con la televisión pública española de la época, parecía que venía del futuro. Tenía programas de entrevistas de calidad, estrenos de películas, y contenido para adultos. El branding del canal ha sido considerado una referencia en el mundo del diseño, por su finura y su estilo rompedor. La suscripción no era barata, unos $20 al mes (unos $40 de hoy) más un depósito de $100 por el decodificador.
Al principio, Canal+ emitía usando la señal terrestre analógica, por lo que tuvieron que llegar a un acuerdo con el gobierno para emitir 6 horas de la programación en abierto. Así, cualquiera con una televisión normal podía sintonizar el canal, pero solo si tenías un decodificador y pagabas la suscripción podías ver el contenido premium. Por las noches, como tenía el lujo de haber heredado una de las televisiones viejas de la familia, me gustaba ver algunos de los programas que emitían en abierto desde mi habitación. Pero en cuanto comenzaba el contenido de pago, la imagen se volvía un montón de líneas en blanco y negro, y el sonido una especie de quejido robótico. Solíamos bromear que si entornabas los ojos, podías entender lo que estaba pasando en la pantalla. Este desastre es como vi porno por primera vez, y muchos de mi generación en España dirían lo mismo.
El porno en aquella época no era fácil de conseguir, especialmente si vivías en un pueblo pequeño como era mi...